martes, 25 de septiembre de 2007

Las Diabólicas, de Clouzot


El martes pasado fuí con Cum Gladio al cine a ver esta obra maestra del suspense y casi casi podríamos decir que del Terror. Por cierto, desde aquí pido disculpas por no poner en la encuesta a peliculones tan acongojantes com The Ring (Me acuerdo cuando la vimos en casa de Beatriz, casi nos tenemos que llevar los orinales al salón) o La Maldición (que yo empecé a ver sólo y no pude acabar de verla por miedo a un colapso nervioso completo -aunque ya sabemos, Petrosky, que a ti sólo te dió sueño...ay, enfermo, que eres un enfermoooo).Bueno, el caso es que yo vine aquí a a hablar de esta peli (con energía Umbraliana).
He de decir que el sitio en cuestión no se puede decir que fuese un cine, y hasta quizá seguro seguro que la vería más cómodamente y sin perder demasiada calidad en el Salón de mi casa (apartando, éso sí, las hormigas que intentasen sacarme las palomitas de la boca), pero bueno, la cosa transcurrió bastante bien, a pesar de ciertas cabezas que me impedían ver la parte inferior de la pantalla (que no era más que la típica pantalla de diapositivas).
La película es un prodigio de cómo mantener al espectador pegado a la butaca durante casi dos horas. El asunto es el siguiente: Simon Signoret (la rubia Icewoman) y Vera Clouzot (la morena enfermiz y atormentada)pretenden librarse del marido de esta última, un macho infame, infernal y despótico que desde el mismo momento en el que aparece por primera vez lo quieres ver muerto y enterrado. Tal criatura no puede vivir. Por cierto, la rubia es su amante, hecho que la morena acepta con total subordinación y resignación. El caso es que se lo cargan, lo meten en un cofre de mimbre, y lo echan a la piscina del colegio donde todos ellos trabajan (Él es el director, la morena la directora, y la rubia la profesora de Ciencias). Hasta aquí todo transcurre con bastante normalidad, pero la sorpresa aparece cuando, pasados unos días, ellas provocan con ciertas argucias que la piscina se tenga que drenar, para que así aparezca el cuerpo sin vida del hijo de Satán (poco menos, os lo aseguro). Pues la drenan, pero allí no aparece nada de nada. La vida de estas dos mujeres se convierte en un infierno, y desde enotnces la pelicula me recordó mucho a esa otra gran obra maestra que es !Suspense!, basada en la novela de Henry James "Otra vuelta de tuerca", apariciones fantasmales que no se sabe muy bien si son verdad o son imaginaciones de ellas, extraños sucesos, etc, etc. Desde aquí no puedo revelar el final, más que nada porque lo piden expresamente al finalizar la cinta, mediante un cartel que pone: "No sea diabólico, no le cuente el final a sus allegados"...Hay que verla, impresionante toda ella.

La Amante del Macho Castigador

La esposa abnegada hasta que revienta

Un hombre que se viste por los pies


Se ve que Hitchcock quiso hacerse con los derechos de la novela, pero llegó tarde porque ese mismo día los había comprado otra productora...y tres años después cogió otra novela de los mismos escritores, Pierre Boileau y Thomas Narcejac, y filmó "Vértigo". Se ve que se quedó con el gusanillo dentro. De todos modos, para mi, y haciendo una comparación absurda, mucho mejor las Diabólicas, sin ninguna duda.